/ Martín Zelaya /
*Texto leído por su autor en la presentación del libro Cuarto de siglo, realizada el jueves 18 de diciembre en Efímera, La Paz.
Los gringos, en Estados Unidos, están obsesionados con la grandilocuencia, en todo, y, por supuesto, también la literatura. Desde hace décadas están en busca de la “gran novela americana” qué, más allá de que evidentemente es una búsqueda real no solo de una o varias grandes novelas, es sobre todo una suerte de cliché que se utiliza para abordar, desde la crítica, a la narrativa estadounidense en general.
Una vez que estaba asegurada la publicación de este libro, se me ocurrió, parafrasear, jugar un poco con esta idea, y publiqué en la revista “La Trini” un texto que se llama “En busca de la gran novela boliviana”, porque esto, con todos los bemoles, me permite contar cómo ha sido este proyecto… es más, este proyecto lo puedo resumir con cuatro palabras: una idea, una encuesta, un ensayo, un libro… en diferente orden según el momento.
Estas páginas, este libro, son unas “memorias lectoras”. Una selección de lecturas, hechas reseñas, que parten del trabajo de poco más de 20 años –con leves interrupciones– en seis suplementos y revistas literarias: “Fondo Negro”, “Ideas”, “LetraSiete”, “88 Grados”, “El Duende” y “La Trini”.

Un ensayo
El origen del libro es el ensayo “La tradición revisitada y la búsqueda de lo universal: las rutas de la narrativa boliviana en este primer cuarto de siglo”.
Es el estudio introductorio, pero, a su vez, fue un pedido del comité editorial de la revista “El Zorro Antonio”, cuya invitación sugería trabajar en un texto que “reflexione sobre literatura y áreas afines” en el contexto de “haber llegado a 200 años como nación”. “Si bien es natural que se escriba sobre el pasado –pedían los editores– quisiéramos que hubiera una perspectiva hacia adelante (…) una proyección a futuro”.
Una idea, una encuesta
Ahí vino la idea: repasar lo escrito y leído en Bolivia en el primer cuarto de este siglo, sin perder de vista el pasado (bicentenario) y tratando de hallar algunas señas de lo que se viene (proyección); siempre con la certeza del peligro de detenerse en algo que recién ocurre o acaba de ocurrir. Solo el paso del tiempo da las suficientes herramientas para llegar a buen puerto.
En el texto introductorio, entonces, se expone el resultado de una encuesta entre poco más de 40 escritores, críticos, editores y académicos sobre los libros de ficción (bolivianos) más destacados (en su criterio) del periodo 2021-2025.
Surge, entonces, un corpus consensuado de 12 libros seleccionados entre los más valiosos de este periodo. Se analiza sucintamente cada uno, y se busca lazos y diferenciaciones en procura de plantear algunas tendencias e identificar derroteros. Le siguen, además, otra decena de obras que, con varias menciones en la encuesta, quedaron inmediatamente después.

Un libro
En las seis publicaciones arriba mencionadas (los suplementos literarios), tuve la oportunidad de reseñar la mayoría de las obras que conforman el corpus de consenso, y ahí vino una segunda idea: juntar estos textos a modo de completar el panorama que se plantea con la lista.
Como no hay dos sin tres, otra idea llegó para redondear este libro: proponerle al lector –reseñas mediante– una treintena más de novelas y libros de cuentos que, creemos, merecen leerse y releerse.
Completa el trabajo una selección de entrevistas y perfiles de los principales narradores bolivianos de este periodo, muchos de estos, los más mencionados en la encuesta, con lo que, consideramos, le damos al lector una amplia perspectiva para acercarse a la ficción boliviana de estos 25 años.
Hay, seguramente, más libros faltantes que presentes, pues toda selección o antología es arbitraria. Y es que este proyecto no pretende, ni por asomo, ser un canon; solo un aporte, un llamado a posar la vista en ciertos libros y ciertos autores que consideramos claves para empezar a releer y analizar la literatura boliviana de este cuarto de siglo.


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