Ezra Pound, una luz entre Homero y Dante

El poeta, narrador, ensayista y traductor Gary Daher acaba de publicar un extenso estudio sobre los siete primeros Cantos del autor norteamericano. He aquí una invitación a la lectura de este valioso libro.

¿De qué manera abordar a un personaje extraordinario como Ezra Pound?, esta pregunta que me la he hecho desde que conocí su obra, y fui profundizando en su vida, ha permanecido pendiente, como una cuestión que es necesario enfrentar.

Existen, en mi opinión, algunas aristas fundamentales que nos pueden aproximar a su figura. Por una parte, la poesía que ha sido su norte, por otra, la literatura universal que podemos decir ha sido su cuna. Sus acciones como magister ludi, utilizando la terminología de El juego de abalorios de Hermann Hesse, realizando la corrección de estilo de la obra de James Joyce y de Eliot. Asimismo, la motivación humanista que lo llevó a incursionar de una manera inopinada en política, y que le causó el daño personal e histórico que lo vincula con el fascismo de Benito Mussolini. Y, finalmente, pero muy principalmente su búsqueda espiritual, íntimamente ligada al esoterismo, luego de que William Butler Yeats lo iniciara en Inglaterra. Pues, nada más llegado a Europa, Pound conoció a Yeats en mayo de 1909 y luego ambos estuvieron conviviendo durante tres inviernos en la casa de ese poeta, en Stone Cottage.

Sin embargo, si vamos a aproximarnos a azarosa vida, no podemos olvidar las palabras de Schopenhauer (2023):

La vida de cada individuo, si la contemplamos en su conjunto y en general, y destacamos solo los rasgos importantes, es siempre una tragedia; pero examinada en detalle tiene el carácter de una comedia. Pues la actividad y el ajetreo del día, las continuas molestias del momento, los deseos y temores de la semana, las desgracias de cada hora, todo ello debido al azar que siempre está pensando en gastar bromas, son puras escenas de comedia. Pero los deseos nunca cumplidos, las aspiraciones fracasadas, las esperanzas aplastadas sin piedad por el destino, los funestos errores de la vida entera con los sufrimientos crecientes y la muerte al final presentan siempre una tragedia. y así, como si el destino quisiera todavía añadir la burla a la miseria de nuestra existencia, nuestra vida tiene que contener todos los dolores de la tragedia y sin embargo ni siquiera podemos mantener la dignidad de los personajes trágicos, sino que en el amplio detalle de la vida hemos de ser irremediablemente ridículos caracteres cómicos.

En ese contexto, y resumiendo, podemos indicar que Ezra Pound, hijo de Homer Loomis Pound e Isabel Weston, nació en EE. UU. tras la emigración de su familia desde Inglaterra en el siglo XVII. Estudió lenguas románicas en la Universidad de Pensilvania, pero dejó su doctorado incompleto. Después de varios viajes por Europa y un breve período como docente en EE. UU., se trasladó a Londres en 1908, donde desarrolló su carrera poética. Allí se vinculó a movimientos como el imagismo y el vorticismo, y fue mentor y colaboró con figuras clave como T. S. Eliot y James Joyce. Se casó con Dorothy Shakespear en 1914, aunque mantuvo una relación paralela con la violinista Olga Rudge, con quien tuvo una hija.

Durante su estancia en Londres, trabajó para la revista The New Age y editó obras de vanguardia. En 1921, se mudó a París, donde formó parte del círculo de artistas modernistas y conoció a personalidades como Hemingway y Duchamp. En 1924, se trasladó a Rapallo, Italia, donde suponiendo que Mussolini llevaría a la humanidad a liberarla de una élite que identificó como esclavista y que propiciaba lo que llamó la usura, que iba más allá de las ganancias financieras y practicaba una variedad de males, como si de la caja de Pandora se tratara, creó un programa de radio que sustentó durante la Segunda Guerra Mundial. Arrestado en 1945, fue acusado de traición, pero evitó la pena de muerte tras ser declarado mentalmente inestable, pasando 12 años en el hospital St. Elizabeth.

Liberado en 1958, regresó a Italia, donde vivió con Olga Rudge. Aunque continuó trabajando en The Cantos, su obra magna. Ezra Pound falleció en Venecia en 1972.

Pero, regresando a las aristas que creemos importantes, según Ezra Pound, poesía es el lenguaje cargado al máximo de significación, llevado a su mayor concentración posible de sentido; esa sobrecarga, esa intensidad verbal es justamente la poesía. Donde el significado lleva la enorme carga de lo que las imágenes significan en una cifra que viene desde las antiguas religiones, entre ellas la griega.

Algunas de las propuestas de Pound tienen que ver con la economía del lenguaje, es decir, promoviendo el concepto de usar el mínimo de palabras necesarias para expresar una idea, evitando la redundancia y la ornamentación excesiva; por otra parte, como fundador del movimiento imagista, enfatizaba el uso de imágenes claras, concretas y precisas para evocar emociones y sensaciones: mientras que insistía en la importancia de la precisión en la escritura, buscando siempre la palabra exacta para cada contexto. Recordemos, además, su experimentación con las formas poéticas y estructuras nuevas, rompiendo con las convenciones tradicionales de la poesía. De manera que, muchos poetas actuales siguen explorando las ideas vanguardistas introducidas por Pound en su obra. Aunque no olvidemos que el mismo Pound afirmaba: “Lástima que los poetas hayan usado símbolo y metáfora, y nadie haya aprendido nada de ellos por hablar en figuras”.

Para seguir la huella en castellano, nosotros tenemos a Ernesto Cardenal cuando en una publicación de su “El caso Pound” lo citan sobre una declaración a el diario El País registrada con la fecha del 4 de mayo de 2012:

A mí sobre todo me ha influido Pound, que es el que me enseñó algo muy importante en la poesía: que en la poesía caben todos los temas, igual que en la prosa; que la poesía no es algo muy especial y exclusivo, sino que cualquier cosa puede ser incluida en un poema, desde datos biográficos hasta chistes, anécdotas, documentos, cifras… todo puede caber en la poesía. Mi poesía está llena de todo. (2 de marzo 2020)

Ahora bien, Ezra Pound fue conocido por su búsqueda de una literatura universal. Su enfoque consistía en integrar diversas tradiciones poéticas de todo el mundo en su obra. Pound no solo traducía poesía de otras lenguas al inglés, sino que asimilaba estas tradiciones y las recreaba en su propio estilo poético. En este asunto, podemos recordar su obra Cathay, donde Pound no se limitó a traducir poemas chinos, sino que escribió poemas en inglés que capturaban la esencia de la poesía china. Además, su interés por la poesía provenzal, italiana y japonesa, entre otras, le permitió enriquecer la poesía en lengua inglesa y la poesía universal exponiendo las interesantes facetas y las diferentes aproximaciones humanistas que cada cultura o época exploraba, según sus propias búsquedas, abriendo nuevos caminos para quienes atisban esos continentes.

En cuanto a la literatura occidental, Pound encuentra que los trovadores son difusores de la filosofía o conocimiento esotérico que exponían los cátaros, a quienes Pound ve ligados con la antigua religión griega y sus misterios de Eleusis que harían un puente con la Divina Comedia de Dante Alighieri, creando un arco, del que él va a beber permanentemente.

Así que el estudio e incorporación de algunas grandes tradiciones poéticas a través de la traducción creativa, junto a los hallazgos de concentración de fuerza, economía de medios y hábito de análisis son considerados por este poeta como necesarios para su renovación lírica.

Pound está profundamente convencido de que la literatura tiene una función esencial y cree firmemente en la impor- 20 tancia de esta. Para él, la tarea principal de la literatura es cuidar el lenguaje, garantizar la claridad y la precisión de las expresiones. Como él mismo dice, se trata de “mantener las herramientas limpias”, entendiendo que preservar la eficacia del lenguaje es tan crucial como mantener limpio cada detalle de la curación de una herida para no infectarla.

Asimismo, reflexiona que es muy importante ¿Que es lo que se debe enfocar? combinando lo moral, lo político y lo estético. El mal arte sería aquel arte inexacto, arte que ofrece informes falsos, arte que es, en última instancia, inmoral. La crítica literaria, según Pound, debe identificar quiénes han producido informes veraces, en qué grado, y cómo lo lograron. Además, debe señalar qué conocimientos son necesarios para aprender a hacerlo y quiénes, en la actualidad, están cumpliendo con esta tarea.

Deja un comentario