
Erasmo Zarzuela, NN, Lorgio Vaca, Raúl Lara, Wálter Solón Romero y Ricardo Pérez Alcalá.
Celebramos el cumpleaños 80 de uno de los más destacados pintores y dibujantes de la actualidad, -miembro del equipo de El Duende– convocando diversas opiniones sobre su arte
En consonancia con ese Oruro cotidiano, que del gris y solapado rutinario estalla de pronto en deslumbrantes colores de carnaval, Zarzuela, remontando esa discreta y reticente palabra que le caracteriza, proclama en sus cuadros la exuberante riqueza de pigmentos que a partir de su histriónica materialidad despiertan una fiesta de inasibles resonancias.
Pero no es solo el color el protagonista exclusivo de su trama pictórica, aunque probablemente sea uno de sus rasgos más prominentes. Remontando la perspectiva científica impuesta por el Renacimiento, y en consonancia con los pisos ecológicos de la topología andina, los cuadros también conjugan una espacialidad basada en planos complementarios, en zonas concebidas bajo una apetencia multiperspectivista. (…)
Más que la fiesta retrata los personajes de la fiesta: diablos y ángeles, chinas y pepinos, morenos y músicos, waka tokoris y k’usillos. A su vez, costumbres y personajes: el viernes de soltero y los rostros asados, los mineros, las chullpas. Un aire de míticos contornos envuelve las formas y estas parecen hablarnos desde un tiempo inmemorial.
Edwin Guzmán Ortiz
En suma, Zarzuela puede ser considerado como el mejor pintor de Bolivia, un eximio dibujante libre, espontáneo y que además posee la suficiente habilidad y destreza para desenvolverse en todas las técnicas de las artes plásticas.
Alberto Medina Mendieta
El conjunto plástico es producto del talento, la sensibilidad, la habilidad y técnica depurada de Erasmo Zarzuela, cuya personalidad caracterizada por un estilo artístico singular, positivamente inscrito en los registros de la plástica continental, enaltece el espíritu de la estética pictórica boliviana.
Alberto Guerra Gutiérrez
Las pampas de Oruro trazan una línea divisoria permeable entre el cielo y la tierra. La sobriedad de la naturaleza provoca al ser humano a ver más allá de las apariencias, estimula la visión de las cosas y les dota de vida. El maestro Zarzuela, un reconocido pintor boliviano, exprime en su paleta esas sensaciones con colores vibrantes y empastes vigorosos y ricos.
Edgar Arandia
En su obra (Erasmo Zarzuela) ha tratado los temas del hombre urbano y del trabajador en el interior de la mina, sus mitos, los dramas y el paisaje del altiplano sur. Su pintura es muy expresiva en el color y tiene un dibujo sólido, con una paleta basada en la gama de las tierras.
Pedro Querejazu
Erasmo Zarzuela se cultivó en talleres libres y aulas académicas; dueño de una técnica auténticamente propia, con su copiosa creación ha logrado un nivel cimero en la historia contemporánea de la plástica boliviana. Pincela silente su arte sin adscribirse a una escuela o corriente. Sus indagaciones le procuran renovadas expresiones plásticas, porque cultiva con solvencia el grabado, la serigrafía, la acuarela, el óleo; lo que es más, ilustraciones para libros, periódicos y revistas de arte, realizados con denotada profusión le deparan reconocimiento permanente.
Su producción divulgada en escenarios individuales y colectivos, en museos nacionales y extranjeros, así como en colecciones privadas, amén de premios y distinciones en cuarenta años de ejercicio y exploración cromática, le consagran como al artista orureño forjador de su credo estético.
Luis Urquieta Molleda
Erasmo Zarzuela conocido como uno de los mejores pintores bolivianos, es también un notable dibujante que cristaliza dentro de ciertos límites espaciales y con diversos medios expresivos, una elocuencia estética.
Transferido a la escala de la página impresa, estoy hablando, sobre todo, de los acertados dibujos que quincenalmente nos entrega la separata literaria El Duende del periódico La Patria de la ciudad de Oruro.
Al ver los dibujos, sentimos la enorme carga emotiva que conlleva la significación del tema y se explaya con sutileza en la línea, encontrando siempre resonancias de valor estético. Un arte idóneo que profundiza el designio de transmitir el espíritu del artista con gran libertad de la línea, vitalizando el espacio que no limita, pero sí indica, obligando al ojo del contemplador a seguir la trayectoria del diseño y percibir la estructura de una forma que se halla implícita y en perpetuo devenir.
Carlos Rimaza
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